obra


A.C.

El hombre goza de la gran ventaja de tener un dios que refrenda las normas que él escribe; y ya que el hombre ejerce autoridad soberana sobre la mujer, es especialmente afortunado que esta autoridad le haya sido investida por el Ser Supremo. Para los judíos, musulmanes y cristianos, entre otros, el hombre es el Amo por derecho divino. El miedo a Dios reprimirá por tanto cualquier impulso revolucionario por parte de la mujer oprimida.
Simone de Beauvoir. El segundo sexo.

La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.
Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.
1 Timoteo 2:11-14